El estremecedor relato del copiloto que, minutos antes, escuchó la tragedia del Chapecoense

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El dramático relato previos al choque del avión Chapecoense. Apenas hace unas horas se dio a conocer en redes sociales el relato de Juan Sebastián Upegui, copiloto de un aeroplano de la compañía aérea Avianca, quien escuchó por radio la charla entre la supervisora de vuelo en pista y el conduzco del aeroplano del equipo Chapecoense.

El aeroplano se aproximaba al aeropuerto de Rionegro cuando se accidentó. La aeronave que transportaba al equipo brasileiro cayó con ochenta y uno pasajeros, de los que únicamente subsistieron cinco. Upegui reprodujo los instantes de sofocación del conduzco del vuelo charter con matrícula boliviana, que no pudo llegar a pista.

En el audio, el copiloto explica de qué manera los hicieron aguardar en el aire ya antes de aterrizar. Como es natural, el aeroplano del Chapecoense aguardaba dando vueltas pues había un aeroplano en urgencia de Viva Colombia que iba a aterrizar. En la radio se escuchaba a la supervisora y al conduzco.

Conforme el narrador, el conduzco solicitó pista y autorización para aterrizar por el hecho de que tenía inconvenientes de comburente. La supervisora hizo aguardar al conduzco que para sorpresa de quien relata, en un comienzo no se declaró en urgencia por carencia de comburente. Poco después el aeroplano pasó bajando de manera rápida, asegura el narrador, atemorizado y acercándose al suelo, aguardando pista.

Por último, sin pista para aterrizar, el conduzco del aeroplano siniestrado se desespera, se declara en urgencia por carencia de comburente y por una falla eléctrica extendida, y solicita pista nuevamente. Cuando la supervisora le pregunta su localización, ya no hay contestación.

Conforme el escalofriante relato, todos en la radio lloraban al no conseguir contestación del conduzco, aguardando lo peor.

El dramático relato previos al choque del avión Chapecoense

El dramático relato previos al choque del avión Chapecoense

Este es un resumen de lo que el conduzco narra en el audio:

Nos mandaron a diecinueve mil pies de altura a aguardar que el aeroplano Viva Colombia aterrizase. El RJ85 (que transportaba al equipo de futbol), estaba encima de nosotros, dando vueltas asimismo. En un instante dado, le afirmó a la controladora: ‘¡pedimos prioridad para proceder a la pista, pedimos prioridad para aterrizar, tenemos inconvenientes de comburente!’.

El comandante de nuestro aeroplano afirmó sorprendido: ‘¿tiene inconvenientes de comburente y no se marcha a declarar en urgencia?’, puesto que en ese instante no se había declarado en urgencia.

Más tarde, la supervisora le advirtió sobre el otro avión: ‘tenemos un inconveniente ahora, un aeroplano está aterrizando de urgencia, no se puede proceder’, mas el conduzco del aeroplano boliviano insistió: ‘¡procedemos, tenemos inconveniente de comburente!’.

Desde entonces, creo que comenzaron a bajar. En ese instante, la supervisora advirtió: ‘Avianca nueve mil doscientos cincuenta y seis, vire a izquierda’. Al hacer esa maniobra, el aeroplano RJ85 pasó por una parte nuestro a toda velocidad, y vimos aun las luces del aeroplano bajando.

En ese instante, se declaró en urgencia, por el hecho de que tenía inconveniente de comburente. Dijo: ‘mayday, mayday’, y la supervisora le respondió: ‘¡proceda al localizador pista 01…!’. La supervisora preguntó por el inconveniente de nuevo y dijo: ‘¡Ahora tenemos falla total eléctrica, vectores para proceder a la pista!, totalmente desesperado’.

El conduzco prosiguió pidiendo pista para aterrizar mientras que la supervisora de vuelo le solicitaba su situación. En el fondo podíamos oír al comandante informar que el tren de aterrizaje ya estaba abajo. Se oían agobiados y escuchábamos en silencio.

Por último la supervisora le notificó que estaba a 8 millas de distancia de la pista. Yo recuerdo que estaba acostado en la mesa rezando a fin de que llegasen a la pista, pensaba ‘lleguen, lleguen’. Sabía que su altura era poquísima y que estaban en riesgo.

Ellos se desesperaron más y afirmaban por radio: ‘¡ayúdennos, vectores, vectores para proceder a la pista, vectores…!’. Y ahí se paró la cosa. La supervisora entonces estuvo pidiendo contestación mas absolutamente nadie respondió.

Se le quebró la voz a la supervisora, se puso súper mal, y asimismo nos pusimos a plañir en el aeroplano. No obstante, debíamos proseguir volando. Entonces puse la frecuencia de torre y ahí mismo se escuchaba asimismo a la torre llamando al aeroplano y nada.

En este vídeo publicado últimamente, podemos ver una entrevista en el aeroplano, anterior a la tragedia:

Otro vídeo recién dado a conocer, confirma lo que el copiloto narró ya antes. Cuando la torre de control le afirma que está a ocho millas de la pista, el conduzco solo responde, ‘Jesús’…

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