El masaje a cuatro manos y a cuatro pies una novedad relajante

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El masaje a cuatro manos y a cuatro pies una novedad relajante. En la actualidad son numerosas las terapias antiestrés que existen. Se diferencian entre sí por el criterio, estilo y formación de cada especialista. El masaje con las extremidades es un método ideal para aliviar las tensiones, contrarrestar el efecto de los factores físicos y mentales que causan el estrés, y tonificar y reafirmar la piel.

El masaje a cuatro manos y a cuatro pies una novedad relajante

Diariamente, niños, jóvenes y adultos están expuestos al cansancio corporal y mental; estados de tensión, dolores musculares y jaquecas que produce la rutina laboral. A ese mal se le llama estrés. Para solucionar ese problema -que cada día se agudiza- existen diversos procedimientos. Muchos de ellos ayudan a atenuar ese típico malestar, y a su vez contribuyen con el cuidado de la piel mediante tratamientos hidratantes, reafirmantes y exfoliantes que lo acompañan. Todo depende de las necesidades de cada persona. Por lo general, los institutos estéticos ofrecen desde los típicos masajes, terapias de barro, masaje sueco y linfático, envolturas de algas, exfoliaciones corporales, hasta shiatzu, acupuntura, hidromasaje y masajes con piedras.

El masaje a cuatro manos

Los masajes tradicionales fundamentan sus principios en las manos, aceites o cremas, como únicas herramientas de terapia. Una modalidad innovadora es el masaje a cuatro manos y a cuatro pies, cuya técnica radica, como su nombre lo indica, en realizar el trabajo con las extremidades. Como este masaje trabaja todas las partes del cuerpo, sus beneficios son muchos, además de que consigue relajar por completo a la persona. “Esta práctica tiene como ventajas fundamentales que se operan varias áreas a la vez, se tienen ocho puntos de contacto -que son las cuatro extremidades de cada masajista- y se consigue el objetivo con mayor rapidez”, explica Michell Da Silva, especialista en esta técnica.

La finalidad del masaje a cuatro manos y cuatro pies no es simplemente la relajación. También cumple funciones curativas y estéticas. Por ejemplo, puede ser útil en una persona que padezca estreñimiento e igualmente puede ayudar a reducir la celulitis. Se puede decir que es un tratamiento completo cuyos efectos se adecuan a los problemas de cada persona. “La piel se beneficia con este procedimiento, ya que los masajes en todo el cuerpo ayudan a reafirmarla y a tonificarla”, asegura Da Silva.

Al igual que cualquier otra técnica, estos masajes se realizan bajo una atmósfera de tranquilidad y silencio, es decir, en un ambiente donde la media luz, la música y la aromaterapia son las protagonistas. De esta manera, la persona puede relajarse y olvidarse por un momento de las preocupaciones cotidianas.

Fases del masaje

Este método cuenta con una fase inicial cuyo objetivo principal es romper el hielo entre el profesional y la persona. Es el primer contacto donde el sentido del tacto es el moderador. Seguidamente, la próxima fase es de estiramiento, con la finalidad de liberar esas tensiones antes y después de los toques de masaje. “No todas las personas que realizan masajes lo hacen de la misma forma. Todo depende de los conocimientos, la creatividad y el problema del paciente. Cada quien le pone un toque personal. En mi caso, yo empiezo cualquier masaje por los pies, pues ellos te dicen el estado del paciente y dónde se deben afincar los esfuerzos. Otros, inician por el cuello o por las manos”, aclara Da Silva.

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