¡Cuidado! Este niño perdió el 75% de la visión por culpa de este juguete muy común en nuestros hogares

Noticias 1245 Visitas

Este niño perdió el 75% de la visión por culpa de este juguete muy común. Oculistas de Australia han dado la voz de alarma para intentar mentalizar a los progenitores de que los punteros láser NO son juguetes, pese a que muchos se los adquieren a sus hijos por el entretenimiento que puede llegar a ofrecer con las diferentes piezas intercambiables que muchos de ellos traen, dejando proyectar todo género de figuras en la pared.

Este niño perdió el 75% de la visión por culpa de este juguete muy común

Este niño perdió el 75% de la visión por culpa de este juguete muy común

Esta historia empieza cuando el oculista Ben Armitage empezó a investigar los inconvenientes de visión en un muchacho de catorce años de edad. “Vino a verme y resultó que la noche del viernes había estado jugando con un puntero láser y desafortunadamente le deslumbro en sus ojos a lo largo de un corto periodo de tiempo”.

¿El resultado? La visión del muchacho es ahora solo el veinticinco por ciento de lo que se consideraría una visión 20/20, con lo que ha perdido un setenta y cinco por ciento de su visión total.

Este niño perdió el 75% de la visión por culpa de este juguete muy común

“Lo que ocurrió fue que se quemó la retina en la parte trasera del ojo, al lado de una zona llamada mácula”, afirmaba Armitage.

Dado a que la mancha es una zona verdaderamente sensible, los efectos de la pérdida de visión se exageraron. El muchacho afirmaba que no sintió dolor en ese instante, mas comenzó a apreciar de qué manera iba perdiendo la visión progresivamente.

Armitage espera que cuando baje la inflamación, se pueda recobrar una parte de la visión

Este niño perdió el 75% de la visión por culpa de este juguete muy común

¿Qué es lo peor de todo esto? El daño no se puede arreglar… ni tan siquiera con lentes
La quemadura del láser ocurrió en áreas en las que el muchacho jamás volverá a recobrar la visión. Piensa sobre la situación de esta manera: imagina que tienes una cámara de fotografías y se daña el sensor. No importa la lente del objetivo que le pongas más tarde, siempre y en todo momento va a haber un área donde la visión va a estar muy perjudicada en la cámara. El ojo marcha de igual modo.

En el caso del chaval, el área perjudicada fue la central, que es la que te deja enfocar de manera directa, permitiéndote leer, conducir, y ver los detalles definidos. No hay cirugía, lentes o bien intervención que le asistan a recobrar esa visión central.
Lo único que podemos hacer ahora es que esta mala experiencia sirva como lección para todos y cada uno de los progenitores del planeta y tengamos presente que los punteros láser no son un juguete, y que hay que tener mucho cuidado al manejarlos.

Compartir

Comentarios