¿Por qué no somos felices a pesar de nuestros trabajos bien remunerados y una gran vida social?

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A pesar de una vida “perfecta”, ¿por qué no somos felices?. La modernidad del planeta actual supone que todos habríamos de ser más felices que ya antes, puesto que la tecnología ha hecho nuestras vidas más simples, mas ¿por qué razón todavía nos mostramos inconformes y con ganas de calmar nuestras penas?

Vivimos en un planeta de confort. Nuestras pizzas se entregan a nosotros en nuestras puertas; tenemos dónde seleccionar en las compras on line, desde tenis deportivos y lencería en tan solo un click.

Aun las citas son tan simples de concertar que solo deslizas la faz cara un lado para empezar a crearla. Ciertos se hallan ganando dinero, considerablemente más de lo que ganaron sus progenitores. Son jóvenes, independientes, viven un éxito en desarrollo.

No obstante, los jóvenes todavía se sienten miserables. Agobiados por el hecho de que sus trabajos no son perfectos; no están satisfechos pues sus asociados no son perfectos; son inseguros pues sus cuerpos no son perfectos.

Están considerablemente más agobiados de lo que sus progenitores estaban; se hallan en peor forma que cuando eran de más jóvenes. Lloran por dormir más veces; toman para olvidar sus males; sus relaciones son de corta duración.

A pesar de una vida "perfecta", ¿por qué no somos felices?

A pesar de una vida “perfecta”, ¿por qué no somos felices?

Viven en un planeta donde continuamente te afirman de qué manera ser perfecto. De qué forma conseguir el éxito, de qué forma lograr el mejor físico, la mejor piel, el mejor asociado. La presión de ser el mejor es real.

Comprobar si se gana lo bastante para permitirse un turismo muy elegante, o bien arrendar una casa de gran lujo, o bien ser retratado de celebración muy elegante con una multitud cada 15 días, o bien si es popular entre las damas -ese es la meta por el que debe continuamente combatir-.

Hay géneros de hierro en los gimnasios, hay chicos que declaman los números en las salas de juntas, que marchan cara unas vidas perfectas con celo infatigable.

Los jóvenes de ahora han descartado académicos y sustituido con lo que hallan en la página web y hasta adoptan a cualquier celebridad o bien persona que sale en la TV como el nuevo modelo a continuar.

No hay tiempo para respirar. Hay que conseguirlo. Uno debe divertirse. Y debes cerciorarte de que el entretenimiento que terminas de tener ha de ser documentada en las redes sociales.

Divertirse se ha transformado en una obligación. Es la garantía que te das a ti que todo está bien en su vida. O bien que todos pudiesen estar bien en la vida.

Van a los bares viernes de noche tras semanas de estar penosamente en la oficina, de lamentarse de sus jefes y tomar fuera. O bien sencillamente aparentar el entretenimiento.

A pesar de una vida "perfecta", ¿por qué no somos felices?

No es gracieta, se tiene una vida cómoda y en buenos puestos, mas siempre y en todo momento hay una mini crisis al acecho. El mal humor se apodera. La ansiedad. Son los héroes melancólicos del siglo veintiuno, mirando una desgracia invisible en la faz.

Absolutamente nadie lo ve, mas es real; es omnipresente. Está allá cuando toman el metro tras correr de casa sin desayunar; están ahí cuando las colegas pulen sus uñas en una reunión; está ahí en el momento en que un amigo se marcha de vacaciones a Bélgica; en el momento en que nos damos cuenta de la caída del pelo en el espéculo o bien las arrugas que aparecen bajo los ojos; está ahí cuando no responden a los mensajes en Tinder o bien redes sociales tras su primera cita.

Jamás están contentos debido a que son demasiado duros con sí mismos. Jamás pueden darse una palmada en la espalda por el hecho de que hacen un enorme trabajo como un adulto. En su sitio, está la amonestación de sí, lo más bien difícil de impulsar a sí mismos, extendiéndose a los límites físicos, sensibles y sociales.

Se fijan en ser el perfecto hijo y se esmeran todavía más, hasta el momento en que las roscas empiezan a romperse, capa por capa. Irónicamente, prácticamente no hay presión de los progenitores y empiezan a enorgullecerse de retar la tradición.

Por el hecho de que todo el planeta les afirmó que ha de ser perfecto. Todo el planeta afirmó que debían divertirse. La ambición es una maldita. Es la espada de doble filo que forma la delgada línea entre el éxito y la obsesión. No está bien ser pobre y triste; mas es admisible ser rico y triste. La tristeza es admisible, mas no la pobreza.

Absolutamente nadie les afirmó que debían relajarse. Absolutamente nadie les afirmó que está bien no ser perfecto, que está bien no ser ambicioso. Bueno, técnicamente, lo hicieron, mas llegaron a la conclusión de que eran perdedores o bien sencillamente están viejos.

A pesar de una vida "perfecta", ¿por qué no somos felices?

Por el hecho de que las líneas de tiempo están repletas de imágenes captadas en el ángulo perfecto, bajo la luz perfecta. Mas se olvidan de que solo son imágenes.

Cuando duermen de noche, las últimas cosas que ven son las pantallas de sus teléfonos, deambulando sin rumbo sobre líneas de tiempo, tratando de hallar algo entretenido para reírse, o bien algo alucinante para ansiarlo. Su capacidad de atención son terribles; se aburren con sencillez y velocidad, examinan sus cuentas de Fb dieciocho veces, pese a que no hay notificaciones; solo es un ejercicio inútil de la costumbre.

Se olvidan de respirar. ¿En qué momento fue la última vez que fueron a su oficina o bien al balcón de la casa, miraron y respiraron hondo, sin meditar en nada en lo más mínimo?

No hay que preocuparse por esa materia pendiente, no hacer notas mentales de la lista de la adquisición, ni meditar en su última derrota. Solo meditar absolutamente en el instante existente.

Nosotros, los hombres jóvenes y mujeres corrientes del planeta urbano, tenemos el control de nuestras vidas; tenemos puestos (no importa qué tan simple o bien bien difícil se hallen), tenemos casas para vivir; tenemos amigos y familiares, estamos en la cima del planeta.

A pesar de una vida "perfecta", ¿por qué no somos felices?

Habríamos de estar festejando, no obstante, acá estamos, deseoso y preocupados por la muerte.

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