Tratando las quemaduras de la piel de forma efectiva

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Tratando las quemaduras de la piel de forma efectiva. La mayoría de las personas se ha visto en la molesta situación de sufrir quemaduras. Es necesario entonces conocer su clasificación y las recomendaciones generales para tratarlas, pues se trata del cuidado del único manto cobertor del cuerpo. Una quemadura es una lesión del tejido ocasionada por algún agente térmico, como fuego directo, líquido caliente, corriente eléctrica, radiaciones o cualquier otro material que genere calor. Mientras más tiempo esté el cuerpo en contacto con la superficie caliente, mayor será la lesión. Por eso es necesario brindarle el tratamiento adecuado, pues la considerable pérdida de agua y de proteínas que sufre la zona afectada podría derivar en una infección.

Tratando las quemaduras de la piel de forma efectiva

Tratando las quemaduras de la piel de forma efectiva

Aunque la mayoría de las veces las quemaduras que se producen son leves, tanto los niños como los ancianos son poblaciones de alto riesgo; de allí la importancia de mantenerlos alejados de situaciones y lugares de peligro como el agua caliente del baño o las actividades de la cocina.

 Más frecuente de lo que pensamos

Frecuentemente, las quemaduras domesticas o solares ocurren por descuido y suelen ser de poca importancia. En este sentido, es necesario brindarles un cuidado especial a las zonas más sensibles del cuerpo, como la cara, boca, nariz, párpados, orejas, manos y genitales. Por otro lado las quemaduras químicas, a pesar de presentarse con mayor frecuencia en ciertos ambientes de trabajo, también pueden ocurrir en casa debido a la existencia de algunos productos tóxicos como detergentes o disolventes. Por lo tanto, hay que mantenerlos fuera del alcance de los niños y de posibles fuentes de calor que ayuden a activar su combustión.

 Otro tipo de quemaduras, mucho más comunes que las anteriores, son las que se producen por exposición excesiva a la luz solar. Y, como la temporada de vacaciones es el tiempo propicio para aprovechar los beneficios del sol, son muchas las personas que en esta época exhiben sus cuerpos -en la playa o la montaña- sin la debida protección.

 Que hacer es caso de quemaduras

Lo más importante -en cualquiera de las situaciones- es evitar que la prevención falle. Pero, en caso de que el accidente sea inevitable, el primer auxilio inmediato es limpiar y reducir la temperatura de la parte afectada con agua fría. En ninguna circunstancia deben aplicarse pomadas, sprays o remedios caseros. “La gente no debe ponerse ni pasta de dientes ni mantequilla, porque son productos que no están esterilizados y que lo único que hacen es infectar la zona, al mismo tiempo que la cubren de una pasta difícil de quitar”, explica la dermatóloga Margarita Oliver.

 Señales de cada tipo. Las quemaduras se clasifican de acuerdo a su extensión y profundidad. De modo que el tratamiento que se indique dependerá de las variantes que se presenten en ambos factores. Las de primer grado son las más leves y sólo afectan la epidermis. Las causas de su aparición pueden ser una exposición prolongada al sol o un contacto ligero con objetos calientes.

 Los síntomas son enrojecimiento de la zona, dolor, debilidad, humedad, hinchazón y posterior descamación de las capas cutáneas afectadas. La parte quemada debe tratarse con agua fría, compresas heladas o hielo aislado por una bolsa o un paño. La zona no debe taparse, pero, en caso de ser necesario, debe cubrirse con una gasa esterilizada o con cualquier otro paño limpio que no tenga pelusas. Con seguridad, transcurridos seis u ocho días de cuidados caseros, la herida habrá sanado.

 Cuando la lesión afecta la dermis, capa cutánea inferior a la epidermis, las cosas se complican pues se está en presencia de quemaduras de segundo grado. Estas son causadas con frecuencia por líquidos calientes, fuego directo o quemaduras solares graves (insolación). Se caracterizan por un dolor intenso, inflamación de la parte afectada, fiebre -en algunos casos-, y aparición de ampollas que pueden dejar cicatrices. Lo más recomendable es buscar ayuda médica para controlar el tratamiento y cuidado de la zona.

 Es recomendable que, mientras se llega al centro de atención especializada, la parte afectada se trate con agua fría. Con seguridad, el profesional de la salud que atienda la lesión indicará una crema que ayude a aliviar el dolor, al mismo tiempo que le explicará al paciente cómo debe vendar o tapar cuidadosamente la quemada.

 Por último, están las quemaduras de tercer grado que, por destruir tanto la dermis como la epidermis, requieren de atención médica inmediata. Este tipo de lesiones son las más severas y se producen por un contacto prolongado con fuego, líquidos u objetos muy calientes o descargas eléctricas. Las quemaduras de tercer grado son tan profundas que la piel se torna blanquecina en algunas zonas o con un aspecto carbonizado en otras. Por lo general, dejan cicatrices permanentes y necesitan de los cuidados y vendajes especiales que ningún remedio casero puede brindar.

 Quemaduras solares, las más comunes

El sol puede llegar a ser para la piel tan beneficiosa como agresivo. “Se sabe que el sol tiene un efecto tónico y otro tóxico. Lograr el equilibrio entre ambos es vital”, señala Oliver ante el hecho de que casi todas las quemaduras solares afectan la parte superior de la piel y suelen ser primarias.

 La gran desventaja de las quemaduras solares es que abarcan casi toda la parte expuesta del cuerpo, lo que hace que, después de algunos días de bronceado, la piel comience a despellejarse como parte del proceso de sustitución de una epidermis vieja por una nueva. En este momento, el cuerpo deja de padecer el ardor y dolor del principio, y reclama las vitaminas e hidratación que algunos alimentos o cremas -como los jugos con zanahorias o las lociones hidratantes- pueden brindarle para acelerar el proceso de recuperación.

 Teniendo en cuenta que las zonas más frágiles del cuerpo son el pecho, los ojos y los labios, es necesario acostumbrarse a usar filtros solares a diario y como parte de la rutina del cuidado corporal. Las cremas faciales, maquillajes especiales y cosméticos en general son útiles para este tipo de protección, que necesita ser resistente al sudor y al agua, además de no ser tóxica o alergénica.

 En vista de que las quemaduras solares en los niños tienden a ser un factor de alto riesgo, es importante entender que no se debe abusar del sol. Por lo tanto, no es recomendable exponerse entre las 10 de la mañana y las tres de la tarde, así como tampoco esperar a aplicar el protector después de que la piel ya esté roja, pues no se logrará ningún efecto y, a largo plazo, el envejecimiento y aparición de arrugas en la piel será evidente e irreversible.

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